En mi experiencia y en diversas pláticas con personas de diferentes círculos sociales, seguido me encuentro con comentarios parecidos a “siempre estoy ansiando la siguiente nómina porque no me alcanza”, “hace mucho que no voy a la playa”, “no he podido abrir un negocio para diversificar mis ingresos” y un inmenso etcétera.
Estas afirmaciones suelen venir acompañadas de un aire de frustración, y nuestra primera reacción es buscar culpables: “es muy poco lo que gano”, “las vacaciones son solo para gente que gana más que yo”, “los gastos de la casa no me dejan avanzar”… Un sinfín de afirmaciones que mitigan esa frustración por unos minutos, pero nos dejan con la sensación de que son muchas las cuestiones ajenas a nosotros que nos impiden salir adelante.
La gran noticia, y que todos quisiéramos escuchar, es que hay un primer paso al alcance de TODOS los mexicanos. Para empezar, no necesitamos ganar más, conseguir un segundo trabajo ni desvelarnos estudiando. Podemos comenzar dedicando cinco minutos diarios a revisar nuestros gastos e identificar pequeños cambios en nuestro estilo de vida.
La estrategia mágica se llama “presupuesto”.
Empecemos por dimensionar lo que ganamos. Tomemos el ejemplo de alguien que recibe $3,000.00 semanales. Veámoslo desde varias perspectivas: esos $3,000.00 semanales representan $156,000.00 al año y $780,000.00 en cinco años. La segunda y la tercera cantidad cobran mayor valor en nuestros oídos, ¿no?
Ahora veamos la otra cara de la moneda: ¿cuánto gastamos realmente en nuestro día a día y qué podemos ajustar para que esas cifras que vimos anteriormente se sigan viendo bonitas? Sigamos dimensionando números.
Esos tacos monchosos que tanto sacian nuestro apetito después de la “chinga” que nos pusimos en el día son una verdadera chulada. Y están al alcance de tan solo $150.00, ya con el agua de jamaica a un lado.
Es una cantidad que puede parecernos insignificante, igual que los $3,000.00 semanales del principio. Pero, si vamos tres veces por semana a los mismos tacos, estamos hablando de $450.00 semanales, $23,400.00 al año y ¡$117,000.00 en cinco años!
Si cambiamos dos de esas tres salidas semanales por comer algo de la despensa que ya tenemos en casa, podríamos apartar $300.00 por semana. Eso representa $15,600.00 al año y $78,000.00 en cinco años.
Ese dinero podría acercarnos a una semana en Cancún, en un todo incluido con nuestra pareja y nuestros hijos, o ayudarnos a cambiar el tsurito por ese Kia seminuevo que tanto nos llama cada vez que pasamos por el lote de coches.
Este es solo un ejemplo de cómo un pequeño cambio en el día a día puede trascender sorprendentemente en un periodo más largo. Siendo totalmente sinceros con nosotros mismos, podemos revisar qué gastos estamos dispuestos a ajustar para acercarnos a esos proyectos que hemos dejado pendientes o, simplemente, dormir más tranquilos sabiendo que tenemos un ahorro para “cualquier cosa”.
Les dejo esta herramienta para dimensionar sus ingresos, revisar sus gastos e identificar cuánto podrían apartar para ese ahorro que tanta falta nos hace.
Empecemos anotando todos nuestros gastos en una libreta, clasificándolos y haciendo, poco a poco, ajustes pequeños que podamos mantener en el tiempo.
Los ejemplos consideran 52 semanas al año y cantidades constantes, sin intereses ni inflación. El ahorro se acumula si apartamos y conservamos ese dinero.
